En las bodas somos unos espectadores privilegiados, que desde nuestra situación, podemos captar las mejores imágenes llenas de sentimiento, naturalidad, espontanidad. Sin romper la mágia del momento, dejando que  podáis vivir vuestra boda intensamente, sin interferencias, ni poses absurdas o reportajes largos y aburridos.

Sabemos que cada pareja de novios viviís y preparais la boda de manera diferente. Por esto nos adaptamos a vuestras ideas, gustos, para así poder realizar un reportaje más personalizado.